Alfredo Sfeir, líder por la paz: Chile evoluciona hacia una sociedad solidaria y de derechos

Cuando Alfredo camina o se presenta en un lugar, es imposible que pase inadvertido. Su conocimiento y energía abre espacios de conciencia y de amor.  Recuerdo que caminábamos por una calle del sector Lastarria, y de pronto una persona que pide dinero, le dice: ¡maestro, sálvenos!…y  el respondió con  un  signo de bendición.

Su personalidad es templanza, y libertad de ser, sin la necesidad de luces, pues su luz está en su corazón. Hoy nos habla de su camino que es cultivar la paz, aprender a desprogramarse para dejar esos miedos y ansiedades.

Alfredo es economista,  pensador, pacifista, padre, abuelo, hermano, y maestro. Su caminar es reivindicar la violencia por el amor, única ruta de sanación como nos enfatiza. Es un alma grande en la adversidad de este sistema, que en citas del gran Mahatma  Gandhi (fundador de la no violencia), podríamos decir que su lema es “Vive como si fuera a morir mañana, aprende como si fueras a vivir siempre”.

  1. ¿Qué consideras importante destacar de tu amplia trayectoria?

Contribuir con un granito de arena a la sanación de nuestro planeta, con una propuesta de vida sustentable y harmónica entre los seres humanos, todos los seres vivos, y la naturaleza. También, estar al servicio de los demás, y dejar un legado oral y escrito en materias económicas, ambientales, derechos, ética y espiritualidad.

  1. ¿Cómo se define en términos personales y profesionales?

Como una persona sencilla, pacífica, introvertida, dedicada y muy comprometida con las dimensiones espirituales y materiales con quienes me acompañan en este camino. En lo profesional, como un estudioso de mi profesión, buscando siempre la frontera y poniéndola al servicio de los otros. Estoy satisfecho de mis logros profesionales, para construir un futuro mejor, a través de un camino alternativo para la humanidad con un espacio de gran contenido espiritual.

  1. ¿Qué siente usted frente al estallido social evidenciado estos últimos meses?

Chile evoluciona rápidamente hacia una sociedad solidaria y de derechos. Esto es necesario y éticamente mandatorio. No es solamente un fenómeno chileno. Esto nos tiene que llevar a redefinir completamente los conceptos de desarrollo, bienestar, transformación social…  Antagonizar esta transformación llevará a un callejón sin salida. Todos debemos construir este nuevo futuro.  Es una responsabilidad. Me siento privilegiado vivir en esta época de la humanidad.

  1. ¿Cuál cree usted que debería ser la reacción más apropiada del equipo gobernante?

¡No equivocarse en el diagnóstico! Esto es fundamental. Entender que la ciudadanía no aprueba su actuar. Lo demuestran la calle y las encuestas.  Que estar dispuesto a cambiar de rumbo junto a la ciudadanía no es debilidad; por el contrario, eso es un verdadero liderazgo. En un tsunami, el viejo roble se inclina en la dirección del viento, porque la inflexibilidad lo quebraría. Hoy se necesita crear grandes espacios de justicia, confianza, trato, dignidad, empatía, compasión, solidaridad… El dinero ayuda, pero no resuelve.   No hay que demorar las reformas. El estallido social es una gran oportunidad para que juntos atravesemos el nuevo puente que nos pone la historia.

  1. Usted ha tenido cargos idóneos y de liderazgo (Banco Mundial, representante ante la ONU) ¿Qué aprendió y des-aprendió?

Una experiencia personal y profesional de gran aprendizaje y dedicación.  Toda una escuela. Uno de mis mejores momentos profesionales y de inmensas responsabilidades. En lo ideológico-institucional, no era mi taza de té, pero uno puede hacer importantes contribuciones como en medioambiente, agua, bosques, pesca, desertificación, biodiversidad, pobreza, derechos humanos, gobernancia, globalización… Como director de la oficina ante la ONU, materialicé mi sueño de atravesar el portón de la ONU.  Aprendí tanto que no sé por dónde empezar. Pasaría un día entero.  Recuerde que fueron casi tres décadas.  Aprendí el funcionamiento de la “grande politique”, la diplomacia internacional, y la naturaleza del multilateralismo, incluyendo su poder y gobernancia. Desaprendí la mayor parte de lo que tiene que ver con el neoliberalismo, la concentración exagerada de la riqueza, el poder por el poder…donde hoy fracasa en todos lados.

  1. Entiendo que en este momento está escribiendo un libro acerca de… ¿Qué lo motivó?

Estoy en varios libros.  Comparto a través de estos libros.  Uno, ya escrito, sobre el líder consciente.  Otro, en camino, sobre el mindfulness social y la felicidad colectiva: la espiritualidad en lo público, la economía, los negocios, la política y la ciudadanía.  Y otro, en sus comienzos, sobre la necesidad de un “budismo comprometido”: la visión social de las enseñanzas del Buda.  Todos tienen un hilo conductor común.  Me hace muy feliz escribir sobre estos temas y aportar a un mundo mejor.

  1. ¿Cómo podemos avanzar en esta vida sin frustración y conformidad?

Ellas son conceptos que nos afectan emocionalmente. Tenemos que desprogramarlos. Hay muchos instrumentos para hacerlo. Estos son impuestos por patrones culturales, religiosos, marketing… No son semillas de lo que ‘somos’, sino de lo que ‘queremos ser’ tanto individual como colectivamente. Sabemos que hay frustración colectiva exacerbada por marketing, valores individualistas, discriminación, etc. Los bebes no nacen frustrados ni desconformes. No son parte de la semilla de la vida. Son dimensiones adquiridas y se puede empezar a cambiarlas ahora mismo.  No digo que sea fácil, o que personalmente no me frustre de tanto en tanto.

  1. Por qué cree que aumentan las depresiones y ansiedades… qué siente usted desde el escenario individual hasta lo social.

Las enfermedades emocionales y psicológicas han aumentado vertiginosamente en Chile. Se ve diariamente.  Vienen de la destrucción ambiental, contaminación, falta de alimentación sana, y falta de descanso y ocio real. Otra razón es la economía destructora que tenemos, a la base de cómo trabajamos, vivimos, respiramos, etc. La depresión individual y social es una enfermedad económica.  Otra razón es la tecnología que nos “conecta” para “desconectarnos”. Estamos comunicados para ser cada vez más solitarios. Una paradoja. También, la falta de un camino espiritual sólido para no sufrir tanto; el sufrimiento, miedo, ansiedad…deben eliminarse. Finalmente, la falta de amor social, compasión colectiva, y la felicidad mutua con el otro.  Estos temas requieren más tiempo para desarrollarlos.

  1. ¿Está nuestra capacidad de co-crear activa o destruida en estos tiempos?

La co-creación es un estado del ser.  No es ni una palabra ni una cosa. Está en su máxima expresión dentro de nosotros. Es una semilla esencial de la vida. Nacemos de ella y nos vestimos de ella. Como tal, la co-creación existe siempre y nunca dejará de existir. El tema es acceder a ese espacio de co-creación, con prácticas individuales y colectivas, que auto-realizan en todas las formas de inter-dependencia: reconocimiento total del ‘otro’, de los ‘otros’, de la ‘naturaleza’.  Hoy, la relación es jerárquica; el otro me sirve y yo le pago, el otro es menos inteligente que yo, el otro es un estorbo para hacerlo a mi pinta, etc. La naturaleza es mía y hago lo que quiero.  Co-crear es el nuevo camino.

  1. ¿Por qué es importante tener un medio más sustentable, de bienestar colaborativo, como base de nuestro futuro?

Donde no ha habido colaboración nunca ha habido un desarrollo sustentable, o un real bienestar colectivo, porque tenemos un destino colectivo, ‘co-laborar’. No es el yo, sino el nosotros.  El gran mantra es “yo soy porque tú eres, y tú eres porque yo soy”. Simplemente ‘soy’ porque todos ‘somos’. Pero, insisto, no se trata de declararlo, o hacer de ello una causa más a defender. Hay que auto-realizarlo en nuestro ser interno, a través de estados diferentes de consciencia, individual y colectiva.

  1. ¿Cree que en Chile hay conciencia ambiental o es algo que está de moda y que muchos actores sociales usan para figurar?  

La consciencia ambiental está subiendo rápidamente. La crisis climática y del agua, la contaminación de las ciudades, la poca productividad de los mares, la pérdida de biodiversidad, etc., aceleran los procesos conscientes. Es esencial un esfuerzo colectivo y responsable. Es cierto que hay actores que usan el lenguaje de la sustentabilidad como marketing, imagen, y lavado de cara.  Ese es socialmente irresponsable. No es ético destruirle el planeta a nuestros hijos y nietos, y generaciones futuras. Imagínese lo que está sucediendo en las zonas de sacrificio: los impactos van directamente a las personas como usted y yo.

  1. ¿Qué escenario proyecta en Chile si generamos cambios, y cuáles son los más importantes a realizar?

Depende de los cambios que queremos. Hoy, el gran desafío es construir una visión correcta y consensuada, donde todos nos sintamos identificados.  Yo soy optimista y comprometido con un Chile inclusivo (género, edad, etnia, ingreso relativo, ocupación, oficio…).  Para eso necesitamos un cambio en, al menos, tres áreas: economía, hacia una economía transformacional, solidaria y equitativa; política, transparente, ética y de servicio a todo nivel; e institucionalidad ciudadana, con organizaciones e incentivos que permitan transitar hacia una sociedad humanista y de derechos.

  1. La meditación es importante para nosotros y el sistema ¿cómo podemos hacerla parte de los programas educativos, empresariales y sociales? 

La meditación es una técnica para el desarrollo interior. Hay muchas formas de meditación, para manejar el stress, los problemas de salud, la depresión, los miedos, los malos hábitos, la falta de auto estima… Debería ser mandatorio practicar algún instrumento contemplativo, como en este momento forma parte de algunos hospitales y centros de salud. La meditación es indispensable en una educación integral (cuerpo, mente y alma), y dentro de organizaciones como el SENAME, las fuerzas armadas, carabineros, empleados públicos, salud pública, mundo corporativo, organizaciones ciudadanas, etc.  No podría vivir sin meditar.

  1. ¿Cuáles son las claves para ir avanzando en el camino de la conciencia, del amor y de la templanza?

Ese es el único camino.  Pero es muy mal entendido.  Se usan expresiones como ‘eso es muy esotérico’, o ‘muy avanzado’, para no caminar en la dirección del camino interior. Las claves para avanzar son entender que “lo de adentro es como lo de afuera y lo de afuera es como lo de adentro”, y desarrollar la capacidad de auto-realización de todas las formas de interdependencia. Tenemos que entender que el verdadero camino es un futuro colectivo común, y que somos responsables de construirlo. Respecto de la templanza, tiene que haber apertura y flexibilidad para auto-realizarla. En particular, la realización de la templanza colectiva. Respecto del amor, el amor es el único camino.

  1. Usted es líder, padre, abuelo, maestro espiritual … ¿cómo ha logrado el equilibrio para sentirse pleno en la vida?

Creo que aún no lo he logrado completamente, pero allí vamos. Lo importante es cómo la gente, mis hijos, mis nietos y mi maestro espiritual ven mi evolución.  Como ven mi caminar. Hay que buscar el equilibrio ya que no hay nada más desagradable que estar en desequilibrio, particularmente para mí que nací bajo el signo de la balanza. Una práctica eficaz para encontrar el equilibrio es disminuir el poder de la mente discriminadora del ‘debe ser’ (esto sí y esto no), y fortalecer la mente neutra, de ‘lo que simplemente es’.  Es difícil porque hoy la educación fortalece a la mente discriminadora. Llegó el momento de fortalecer la mente neutra.

  1. ¿Deberíamos tener en Chile un registro que mida la felicidad como en Bután? 

Claro que sí. Esto no es una meta inalcanzable. Muchos centros internacionales miden la felicidad, incluyendo la felicidad en Chile, como la OCDE. He participado alguna vez en esos procesos con una contribución al Gobierno de Bután sobre la relación entre derechos humanos y felicidad.  Es vital cambiar el enfoque de bienestar, para ir mucho más allá que lo material.  Nuestro conflicto social lo confirma claramente.

  1. ¿Qué significa para usted hoy ser feliz?

El estar en mi camino, el camino por el cual vine a la Tierra.  Estar cumpliendo con mi “contrato”, lo que las filosofías orientales llaman “Dharma”. Nadie cayó en paracaídas para auto-definirse. Es difícil conocer el Dharma a través de la educación tradicional, la cultura o costumbres modernas, las señales del mercado, u otras maneras.  Todos llevamos dentro de nosotros algo mucho más sutil, que contiene nuestro camino terrenal, individual y colectivo. ¡Tu familia no es por azar! Me costó varios años de práctica espiritual para saberlo. Seguiré caminándolo.

  1. ¿Son las eco-granjas un escenario sustentable en nuestro país?

Ellas son un instrumento importante todo sentido: humano, ecológico, alimentario, social, desarrollo personal, etc. Lo que necesitamos hoy es un Eco-Chile en su totalidad: eco-alimentación, eco-barrios, eco-ciudades, eco-ruralidad, eco-viviendas, eco-educación, eco-salud, eco-competitividad, etc.  Lo “eco” no es un agregado, más o la guinda de la torta Es una forma de vivir, una colección de valores, un canasto de derechos, un estado de consciencia, necesarios en nuestro país y el planeta.

  1. ¿A quién admira y por qué?

Admiro a Mahatma Gandhi, a pesar varias controversias. Admiro su visión espiritual, resiliencia frente a la adversidad, y compromiso con su pueblo.  Con la meditación y el silencio logró vencer al imperio británico.  No es menor.  Conocí a su periodista personal.  Marchó con Gandhi en esos años de conflicto.  Estuve en su casa y compartió mucho lo sucedido, y cómo era Gandiji: una persona increíble que hizo florecer la mística en el medio de la adversidad.  El camino no violento, Ahimsa. Es de toda mi admiración.  También es nuestro camino de cambio social.  El silencio y la no-violencia no son signos de debilidad.  Por el contrario.

  1. ¿Cómo nutrimos nuestra salud mental y espiritual en este ritmo de vida?

Aumentando la productividad del tiempo y del silencio.  Pareciera estar muy lejos de nosotros, o ser algo poco práctico. Pero no es así.  Ese fue mi camino en una institución donde trabaje al menos 10-12 horas al día.  Fueron mis salvavidas.  La productividad del tiempo tanto en el trabajo como el descanso.  Ambos.  Pero pondría énfasis en la productividad del descanso.  No somos muy eficientes.  El silencio es la clave.  A través de la contemplación, yoga, oración, meditación, o actividades en total silencio, como cocinar, regar, limpiar, escribir… Nutrir la salud mental y espiritual debe constituir el andamio de la educación, la medicina preventiva, la medicina ambiental, el trabajo decente, y tantos otros aspectos de nuestras vidas.

  1. ¿Qué mensaje le daría usted a los niños y niñas, jóvenes y adolescentes de nuestro planeta?

El mensaje esencial es que el planeta es tuyo.  Que no esperen más para ejercer liderazgo en todo. Hoy es el momento, no mañana.  Prepárense, porque esto no es fácil, la complejidad de la vida ha aumentado. Somos casi 8 mil millones de habitantes en este planeta.  Que no dejen de soñar.  Que hagamos una alianza inter-generacional para sanar el planeta y tener un futuro mejor. Que el cambio profundo es posible. Que lo realmente importante es cambiar nuestro ser interior con un propósito claro, y no caer en una trampa política, institucional, social, o personal.  Cambia tú primero.  Abraza tú propio camino espiritual y no te metas en nada que no tenga espiritualidad.  Es tu nueva consciencia la que cambiará el planeta.

  1. ¿Cómo logramos trasmitir paz en un mundo que está en guerra, bombardeado de titulares negativos todos los días?

No logramos transmitir paz porque no estamos en paz. La paz no es una cosa. La paz no se vende en los supermercados. No se trata de tener paz, se trata de ser paz. Hoy toma cinco segundos para conseguir trillones de dólares para una guerra. Pero toma trillones de años para crear espacios de paz.  Mi Maestro dice: “el fundamento más sólido para la paz mundial es la paz interior”. Para alcanzar la paz interior necesitamos el camino de la auto-cura, la sanación interior, y es allí donde debemos poner el énfasis. Siempre me pregunto ¿a quién beneficia la guerra y las noticias negativas?  La respuesta es escalofriante.

  1. ¿Qué crítica hace usted al rol que cumplen los medios de comunicación en Chile? 

Están demasiado ideologizados. Tienen muchas ideas pre-concebidas. Durante las entrevistas, algunos periodistas ya no preguntan, sino que proyectan sus propias respuestas. Hay más ‘creencia’ que verdad en las noticias con el propósito de impactar las emociones del colectivo.  Un día alguien me dijo “a usted no lo entrevisto, porque usted no es noticia”. Lo importante es que la noticia no debe ser mi persona, sino mis pensamientos y propuestas. No quiero generalizar, porque también he encontrado medios excelentes. Pero, usted sabe que cuando todo es gobernado por el rating, estamos a disposición de un instrumento suicida.

  1. ¿Qué lo hace más feliz en esta etapa de su vida?

Estar vivo, con salud, y con un propósito de vida.  Es difícil tener vida y estar feliz si no tienes un propósito.  Sin propósito se acaba la vida.  Mi propósito es la sanación del planeta para la paz mundial y la felicidad de todos.

Por Pierine Méndez Yaeger

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