Eugenia Lemos “SIN COLORES”

¡¿Qué onda lo básico?! Grita Eugenia, un tanto resignada con el styling que propusimos, mientras posa en un balcón de Matildas Hotel, un hermoso hotel boutique, ubicado en el corazón de Santiago. Y es que la argentina, la misma que se hizo famosa por gritarle a Luli: “andá a comerte los postres, gorda lechona”, se ha convertido poco a poco en un ícono de la moda nacional, gracias a su particular estilo que contempla un arcoíris de colores en sus outfits. Acá su historia.

Nació en San Antonio de Padua, una ciudad pequeña a dos horas de la capital. Es la hija mayor de tres hermanos y llegó al mundo cuando su madre tenía solo 18 años. Creció viendo a sus padres trabajar muy duro para construir con sus propias manos la escuela que aún es de su propiedad. Y así fue como creció, trabajando todos los fines de semana de su vida, entre palas, risas y tierra, para alcanzar el sueño de su familia.

“Al principio era ir a sacar piedras, después montoncitos de arena y al año después a poner ladrillos -¡Fueron muchos años de trabajo!-. Mi familia no tenía dinero, entonces comenzaron de cero, de hecho, cuando abrió la escuela sólo había un grado y al año siguiente hicieron el segundo, y así sucesivamente. Me acuerdo que todo era parte de eso, porque era un proyecto que hacían a pulmón. Si se festejaba un cumpleaños, se celebraba ahí, no se podía gastar plata en otra cosa”.

Siempre le gustó la actuación y desde muy pequeña obligaba a sus hermanos a menores a jugar con ella. “Pobrecitos… todo lo que les he hecho. Los disfrazaba, los hacía actuar y me encantaba. Desde niña quise hacer algo relacionado con el teatro y siempre tuve esa cosa de dirigir y tener todo bajo control. Inventaba historias muy trágicas y mi mamá me retaba, porque yo quería que lloraran, que expresaran y ellos solo querían jugar a otra cosa. Yo era muy dramática”.

Cuando entró a la universidad a estudiar Licenciatura en Arte Dramático, debía viajar todos los días dos horas a la capital, en total cuatro horas diarias, pues era demasiado caro arrendar un departamento. Sus días comenzaban a las 5 de la mañana y terminaban a las 11 de la noche. Con el tiempo, y con gran pesar debió dejar su ciudad natal para trabajar en televisión. “Me gustaba mucho donde vivía porque tenía una vida muy tranquila. Me encanta esa vida de naturaleza y me costó harto acostumbrarme. Mucho ruido, mucha gente”.

 Inicios en la TV 

 ¿Cómo llegaste a la televisión?

Toda mi vida he hecho teatro, trabajaba mucho, pero como desconocida, y una vez una agencia de modelos me llevó al programa Showmatch, y ahí mismo me dijeron que habría un reality y que debía estar, y me metieron.

 ¿En qué reality?

Soñando por Bailar. Era un show en el que debiamos estar encerrados y la excusa era el baile, pero yo nunca bailé, sino que actuaba. Lo dudé mucho porque venía del teatro. Realmente no lo buscaba, pero después dije, bueno, voy a aprovechar la oportunidad. Además, es difícil meterse en el medio cuando no eres conocido, no tienes un apellido o contactos.

 ¿Y cómo fue la experiencia? 

Lo pasaba bien porque siempre montaba un personaje y en ese sentido era divertido. Si la casa estaba aburrida, hacía algo para cambiarlo. Los realities nunca han sido parte estresante de mi vida, ni me he enamorado ahí adentro, ni nada. Para mí ha sido como un juego, nada más.Y como te digo, si había que pelear, montaba un personaje.

Y… el “andá a comerte los postres, gorda lechona” ¿Es parte del personaje?

Sí, claro, con las personas que he peleado no me lo he tomado en serio. Imagínate que Luli me pegó y yo le contesté eso. Otras personas se pican, se pegan y quedan con rabia toda la vida. Yo entendía perfecto que eso era un show.

Esa frase causó revuelo acá, ¿Te jugó en contra o a favor?

Yo creo que la mayoría de la gente lo tomó como algo divertido porque siempre se ríen. Me preguntan por los postres y me convidan incluso, entonces creo que lo tomaron como lo que era.
La verdad es que las peleas que tuve en los realities siempre las tomé con humor. Nunca me escucharán diciendo malas palabras, ni pegando. En mi vida personal ni siquiera hay peleas y si las hay, será por alguna injusticia, pero imagínate, mis amistades son de toda la vida y yo soy una persona que intenta resolver sus problemas. Pasé por muchas cosas en mi vida y la enseñanza fue que hay que resolver.

Vivir en Chile

¿Por qué viniste a Chile?

Vinimos para un reality con el Mati (Matías Kosznik, su pareja). No quería otro reality sola, de hecho, tuve una propuesta muy grande para Mundos Opuestos y no la acepté, porque para mí, al contrario de mucha gente que quiere hacer realities porque la fama los ilusiona, siempre tuve claro que lo que quería era hacerme un nombre para poder trabajar en lo mío, y siempre he sacado la plata de los realities para hacer mis obras de teatro.

 ¿Has tenido suerte?

Hay mucha gente en la tele que tiene suerte, pero yo considero que nunca he tenido suerte sino que todo lo que he tenido es porque lo he trabajado, lo he buscado y me ha costado, porque las cosas que hago tienen mucho esfuerzo por detrás, nadie me ha regalado nada y me gusta, porque cuando logras lo que te propones tienes más cariño, porque te costó.

Te has reinventado de una forma bastante entretenida. Estás en el matinal, estuviste conduciendo un reality, estás animando eventos…

Bueno, esas son cosas que quizás me ha regalado la televisión, que nunca me lo esperé, como por ejemplo que al hacerme popular por un reality haya logrado esa beta de la conducción. De hecho, me acuerdo que al salir del reality me contrataron de panelista y fue raro, porque para mí la única pega era el teatro y siempre trabajé de actriz. Así que debo admitir que lo primero que hice fue investigar, porque no sabía nada de televisión.

Estuve en la pista de Showmatch y no sabía ni quiénes eran los jurados, a ese nivel. Pero eso me sirvió (lo mismo me pasó en Chile) que al no saber, como que uno es no más, eres más desfachatado porque no te importa.

El amor y la familia

¿Por qué no te has casado después de 11 años de pololeo?

No creemos en la institución, imagínate que nosotros somos una pareja de muchos años y nuestro amor pasa de ser desde pareja, amantes, amigos, familia. Ahora con esta experiencia de vivir tanto tiempo en otro país aparece una cosa muy de familia. Somos super partner, trabajamos juntos, somos muy opuestos. Él es como la paz y naturaleza, yo soy como la chispita, la que pone la inyección de energía y en eso nos complementamos súper bien. Claro que antes de tener niños yo sí me quiero casar.

¿Quieren tener hijos?

Sí. Yo creo que a los 35 es buena edad. Todavía tengo muchas metas personales que quiero realizar y yo soy muy abocada a mi trabajo y siento que cuando uno es independiente, el tema de los hijos se posterga un poco. Me encantan los niños, entonces quiero estar presente. Queremos ser papás, pero todavía no, por ahora disfrutamos de los sobrinos, de los hijos de nuestros amigos y estamos bien así. 

¿Tienes mascota?

Sí, tengo un perrito, se llama León y tiene 5 años. “Leonchi” es muy regalón, viaja con nosotros y para nuestra familia es como el nieto.

¿El momento más terrible de tu vida?

La muerte de mi abuela. Todavía me cuesta superarla porque la admiro mucho. Es una mujer que vivía más para los demás que para sí misma. Fue una mujer coqueta, siempre bien vestida, y me acompañaba en todo. Siempre sentí mucha admiración por ella. 

Como tuve papás adolecentes, mi abuela era el sostén de toda la familia, era la mamá de todos.

¿El mejor lugar en el que hayas estado?

Filipinas, Palaos y Egipto. Siempre viajamos con la gente, en los pueblos. No hacemos el viaje típico del turista, en lugares lujosos, sino que descubrimos una cultura diferente. Así lo disfrutamos más y lo vivimos de otra manera.

¿Eres feliz?

Si, si, si. Siempre estoy sonriendo, por eso me visto de colores y me gusta vivir mi vida con un poco de fantasía. Me gusta hacer reír a los demás, hacer instancias inolvidables y me preocupo de eso. Por eso no puedo elegir un momento feliz, porque disfruto todo con mucha intensidad.

Comida favorita: Las milanesas napolitanas con puré que hace el Mati.

Película favorita: El diario de una pasión.

Algo que odias de Chile: El Smog. Es terrible!!

Algo que amas de Chile: La comida. Me encantan las sopaipillas, el pebre, el pastel de choclo, la plateada con puré y merkén y el pastel de jaiba.

Color favorito: El amarillo.

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