Cómo saber si tu pareja es un eyaculador precoz

Hoy en día, la mujer hace valer sus derechos en la sexualidad y busca placer, pidiéndole a su pareja que prolongue el tiempo de los encuentros sexuales, con lo cual el hombre se ve obligado a rendir y tener mayor control sobre su eyaculación para satisfacerla.

eyaculador precozSe define como eyaculador precoz, al hombre que no puede ejercer control voluntario, sobre el reflejo eyaculatorio, en donde el tiempo que demora en eyacular durante la penetración es menor a un minuto.

Muchos de estos hombres, no permiten que su pareja los toque y por lo general el juego previo al coito es muy corto, por temor a perder la erección y a eyacular sin control voluntario.

Durante la actividad sexual, frecuentemente existe una disminución de la percepción de las sensaciones eróticas y cuando el hombre se siente intensamente excitado, no logra tener conciencia premonitoras sobre el orgasmo y la eyaculación, ni sentir en forma anticipada cuando este se desencadenará, no dando tiempo para usar alguna técnica para detener o postergar el reflejo eyaculatorio.

Muchos de ellos entran en la relación con angustia y temor a realizar un mal desempeño y eyacular antes de la penetración o no durar lo suficiente como para satisfacer a su pareja.

Si este estado persiste, frecuentemente se produce desmotivación, aislamiento y evitación de encuentros sexuales.

Son variados los métodos que suelen usarse para solucionar este problema, como distraerse del acto sexual centrando la atención en otras cosas, cambiar de posición, usar retardantes de la eyaculación o anestésicos, preservativos con lidocaína, contraer los músculos del periné, entre otros.

Muchos hombres deciden iniciar un tratamiento como último recurso o después de haber recibido un ultimátum de sus parejas.

Esta disfunción sexual si tiene solución y debe ser abordada por un equipo multidisciplinario, constituido por un Urólogo, Sexólogo y Kinesiólogo especialista en Disfunciones sexuales.

El enfoque del tratamiento está orientado a tomar conciencia de las sensaciones preeyaculatorias y aprender técnicas especificas de control voluntario del reflejo eyaculatorio.

Como consecuencia de un buen tratamiento, el paciente volverá a tener confianza de si mismo, mejorará su autoestima, disminuirá su ansiedad, tendrá control sobre su eyaculación y logrará relaciones saludables y una salud sexual placentera y satisfactoria.

 Por Odette Freundlich, Directora de Centro Miintimidad

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