La sabia reflexión de Meryl Streep

0
162

Meryl Streep, ganadora del Óscar en 1979, 1982 y 2012 es considerada una de las mejores actrices de todos los tiempos, incluso ha sido reconocida como «la mejor del mundo». Ha recibido 30 nominaciones a los Globo de Oro, siendo ocho veces ganadora, acumulando así el mayor número de candidaturas que ninguna otra persona en la historia.

Pero si algo podemos decir de ella, es que es una mujer con las voces más claras en favor de la igualdad de género. Una igualdad de la que ella disfruta por su gran talento, pero que quiere para todas.

A continuación dejamos una de las mejores reflexiones de la actriz:

Ya no tengo paciencia para algunas cosas, no porque me haya vuelto arrogante, sino simplemente porque llegué a un punto de mi vida en que no me apetece perder más tiempo con aquello que me desagrada o hiere.

No tengo paciencia para el cinismo, envidias, críticas en exceso y exigencias de cualquier naturaleza.

Perdí la voluntad de agradar a quién no agrado, de amar a quién no me ama y de sonreír para quién no quiere sonreírme.

Ya no dedico un minuto de mi tiempo a quién miente o quiere manipular a mí misma u a otras personas. Decidí no convivir más con la pretensión, hipocresía, lo superficial, la deshonestidad y elogios baratos.

No soporto conflictos y comparaciones. Creo en un mundo de opuestos y por eso evito personas de carácter rígido e inflexible.

En la amistad me desagrada la falta de lealtad y la traición.

No me llevo nada bien con quién no sabe elogiar o incentivar a las personas.

Las exageraciones me aburren y tengo dificultad en aceptar a quien no gusta de los animales.

Y encima de todo ya no tengo paciencia ninguna para quién no merece mi paciencia.

Comentarios

Dejar respuesta