El fotógrafo chileno que triunfa en Estados Unidos

Cuando Matías González tomó una cámara fotográfica en sus manos por primera vez a los 15 años nunca imaginó todo lo que  venía. Aunque a la hora de definir su futuro optó primero por Diseño Gráfico Multimedia y luego por Comunicación Audiovisual, pronto se dio cuenta de que su interés era conocer personas, contar sus historias y viajar. Todos esos objetivos los cumplía con la fotografía.

En 2011 realizó sus primeros trabajos ligados al mundo del lente y del disparo, al retratar eventos sociales, sesiones y otras actividades. Por ahí llegó a un área que le ha traído muchas satisfacciones hasta el día de hoy. “Comenzó a interesarme particularmente la Fotografía de Matrimonios con una mirada más documental”, explica González.

Hace tres años que el joven fotógrafo chileno viaja constantemente a Estados Unidos, donde se ha dedicado a fotografiar con gran destreza matrimonios junto al destacado profesional Ryan Brenizer y su esposa Tatiana Breslow. González también ha continuado con su trabajo de autor y realizó un portafolio documental en un bloque de inmigrantes ubicado en Bushwick, Brooklyn (The Block – Stories From Bushwick).

Hoy en día, Matías González es uno de los fotógrafos chilenos más conocidos a nivel internacional, gracias a su destacado trabajo como documentalista, que está disponible en sus redes sociales como Facebook e Instagram.

¿Cómo describirías tu experiencia laboral hasta ahora?

Mi experiencia laboral ha sido muy interesante y desafiante a la vez. Ser independiente no solo es disponer de los tiempos para trabajar como uno lo desee, sino también significa generar oportunidades de trabajo y aprender a aprovecharlas.

Desde el comienzo intenté constantemente desarrollar una fotografía honesta conmigo mismo y con las personas a documentar. Me encantan las relaciones sinceras y la cantidad de momentos increíbles que se pueden llegar a registrar.

¿Qué es lo más gratificante o especial de sacar fotografías a matrimonios?

Lo más especial de sacar fotografías documentales a matrimonios es saber que las imágenes pasarán directamente a ser parte de la historia. Es sumamente gratificante tener la responsabilidad de contar, bajo mi mirada, un día tan importante para las parejas que me contratan. Me encanta trabajar con personas que valoran la fotografía, quienes ven en ella la posibilidad de preservar la memoria, ya que son esas imágenes las que compartirán posteriormente con sus sobrinos, hijos, nietos y bisnietos.

– ¿Cuál es tu sello como fotógrafo?

La frase “No risk no life” representa varias cosas de mí y de mi fotografía. Hago lo que considero satisfactorio, sensato, loco y cuerdo. No discrimino mis gustos y no pretendo ser alguien que ya existe; solo sigo el instinto, la música que me gusta, la calle, lo efusivo, gustos propios e intentos constantes que no se terminan y que día a día van pavimentando una idea o un concepto en especial. Llevo solo 3 años y medio como fotógrafo de matrimonios y creo firmemente que mi trabajo de autor está presente en mi mirada como fotógrafo de matrimonios y eso es un plus.

– ¿Cuáles son tus planes a futuro y sueños en lo profesional?

Ver la vida a través de la fotografía es una experiencia increíble. Planeo seguir fotografiando y contando historias, denunciando hechos, creando testimonios y memorias. Aunque pretendo seguir con mi trabajo de fotógrafo de matrimonios, mi sueño sería poder dedicarme exclusivamente a la fotografía documental. Anhelo generar contenido fotográfico y audiovisual potente e interesante capaz de transmitir un mensaje. Me encantaría exponer alguno de mis proyectos y crear libros.

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